Preguntas clave hacia la Inteligencia Artificial general

El advenimiento de una inteligencia artificial general práctica que pueda operar en la práctica al modo de un ser humano aún es algo más lejano de lo que puede llegar aparecer. Y es que, actualmente, estamos en una fase embrionaria donde se abusa muchas veces del concepto “inteligencia artificial” (con intereses de marketing), cuando en todo caso se está hablando de Machine Learning.

Hoy en día, una máquina es capaz de hacer una cosa y de hacerla muy bien, incluso es capaz de mediante sensores percibir distintas magnitudes y en base a ello actuar, pero de eso a que sea una inteligencia artificial general capaz de interactuar con un ser humano como un ser humano media un trecho.

Hacia la inteligencia artificial general

Ahora bien, lo que sí que resulta cierto es que nos vamos acercando inexorablemente hacia un futuro cada vez más cercano donde esa realidad entre humano y máquina cada vez se difumine más y las máquinas sean capaces de realizar globalmente las acciones que realizamos los humanos.

Puede parecer una realidad lejana, y probablemente lo es, pero yo personalmente no tengo ninguna duda de que surgirá esa inteligencia artificial capaz de interactuar de una forma global. ¿Cuánto tardará? Lo desconozco, ¿20, 50, quizás 100 años? No lo sé, lo que sé es que yo, hoy a mis 42 años lo daría todo por verlo y que trabajaré incansablemente hasta el fin de mis días para contribuir humildemente a avanzar en ese camino, aunque tengo mis serias dudas de que yo llegue a verlo por completo, pero estoy esperanzado en poder ver grandes avances.

Tengo serias dudas del tiempo que tardará, pero no tengo dudas de que llegará. Eso sí, nótese que he dicho que no dudo que veremos una “inteligencia artificial global” y que será capaz de interactuar con los humanos, pero he omitido voluntariamente el decir que será capaz de interactuar “como” los humanos, y es que entiendo que es en ese punto donde puede estar el quid de la cuestión.

Estamos obsesionados en conseguir una inteligencia artificial humanoide inteligente (yo el primero) que actúe con nosotros como personas, pero, ¿por qué no puede existir una inteligencia general fuerte, global y que sea capaz de hacer todo como un humano pero no del modo que lo hace un humano e interactuando con el humano de una forma diferente a como lo hacemos los humanos?

Los distintos tipos de animales que existen son capaces de realizar distintos tipos de acciones (cada uno adaptando su realidad a su particular capacidad cognitiva, motriz, etc.) y tienen distintos tipos de inteligencia, no son humanos ni interactúan con los humanos como los humanos, pero nadie pone en duda que tienen algún tipo de inteligencia, consciencia y que entienden el mundo que les rodea de un mundo concreto.

Entonces, ¿por qué una máquina artificial no puede ser inteligente “a su modo”? Que una máquina pueda llegar a tener su consciencia propia o que pueda llegar a entender el mundo de un mundo concreto y distinto de los humanos, no significa que no pueda llegar a ser consciente o poder interpretar el mundo de algún modo.

IA humana vs IA artificial

Si nos ponemos más a fondo en la cuestión, incluso podemos decir que el ser humano no es más que otra máquina (creada biológicamente en este caso) llena de sensores (los sentidos) que son manejados mediante distintas piezas de software (las distintas funciones y funcionalidades que provee el cerebro) y que son articuladas mediante unos actuadores y mediante un hardware específico (el cuerpo humano en sí mismo y sus distintas “piezas”: articulaciones, órganos, etc.)

Entonces, si un cuerpo humano no es más que un conjunto de sensores, si un cuerpo humano no es más que un conjunto de software y de hardware creado naturalmente de forma biológica y un robot humanoide no es más que eso creado artificialmente, ¿por qué no puede llegar esa máquina no creada naturalmente a comportarse como una máquina creada por la naturaleza?

Computacionalmente, una inteligencia artificial puede ya tener la misma o más capacidad que cualquier ser humano, por tanto el problema no puede ser de datos. Si el problema es de enseñarle datos a la máquina para que se comporte como un humano entonces la solución sería próxima o ya se habría alcanzado. Sería tan próxima como la de aquel niño que cuando tiene 1 año tiene una determinada información aprendida y que cuando tiene 5 tiene otra información aprendida y así sucesivamente.

En realidad, el problema tampoco puede ser operativo. Dicho de otro modo, una máquina puede ya tener más sensores que cualquier ser humano (un claro ejemplo son los coches autónomos más avanzados con infinidad de sensores en su cuerpo capaces de “ver” y de interactuar en ese entorno).  Y el problema tampoco está en el hardware, pues artificialmente pueden reproducirse fielmente todas las piezas y funciones del cuerpo humano (impresión 3D, etc.). Un claro ejemplo de ello es, por ejemplo, los famosos robots de Boston Dynamics.

Aquello que nos frena hacia la inteligencia artificial global y total

Entonces si computacionalmente una máquina artificial puede tener más datos, conocimiento e información que cualquier ser humano y si cualquier máquina artificial tiene la capacidad de percibir su entorno con la mayor fidelidad y precisión y si es capaz de reproducir fielmente el “hardware” de un humano, ¿por qué no puede comportarse como un humano?

Pues posiblemente la respuesta esté en que quizás no debamos pretender que se comporte como un humano, sino en que se comporte “a su manera”, en que sea inteligente a su modo y en que sea corporalmente con su propia forma. No hace falta que sea como un ser humano para poder hacer todo aquello que pueda llegar a ser (y digo ser, no parecer) como un ser humano.

Ahora bien, cierto es que aunque se consiga generar ese ente inteligente “a su modo” que pueda hacerlo todo como un humano, estamos lejos de conseguir que lo pueda hacer de una forma integrada. Quizás lo que estaríamos más cerca hoy en día de eso son los coches autónomos más avanzados por su capacidad de interactuar de una forma más global y menos específica con su entorno. Pero, aún y así, los mismos están aún a años luz de poder ser considerados ni lo más cercano a una inteligencia artificial general tal y como nosotros queremos entenderla.

Y ¿dónde está la última frontera para conseguirlo? Evidentemente no tengo la respuesta, pues si la tuviese ya tendría un Premio Nobel y sería el hombre más rico del mundo, pero sí que tengo claro que el camino puede estar en entender que el problema puede no estar ni en la capacidad computacional (el conocimiento e información humana) ni en sus sensores, en sus piezas de software o de hardware. Entiendo que su problema puede estar en lograr que la inteligencia artificial logre tener consciencia y, sobre todo, que logre entender la complejidad del mundo, y es en ese punto donde todo está por resolver y donde todo puede resolverse llegando a la solución del asunto.

La inteligencia artificial, a mi entender, será general cuando además de ser tan capaz computacional y operativamente como un humano sea capaz de ser consciente de sí misma (sea cual sea su tipo de consciencia) y, especialmente, cuando sea capaz de entender la complejidad de su entorno. Y es en ese punto donde queda todo el trabajo por hacer, aunque es -en parte- donde el gran grueso del trabajo se está realizando.

Y ¿qué significa que una IA sea capaz de ser capaz de entender la “complejidad de su entorno”? Este tema daría para otro artículo entero, pero de modo resumido podemos decir que el ser humano, al contrario que una máquina artificial, puede no ser perfecto ni en su conocimiento o información de la que dispone, ni en su software (funciones del cerebro) o hardware (partes del cuerpo) pero es capaz de hacer algo que por el momento ninguna máquina es capaz de hacer (completamente).

El cuerpo humano es capaz de entender que el mundo es mucho más complejo de aquello que se capta y que la respuesta a aquello que se capta no siempre puede resolverse con un planteamiento matemático, que existen matices, emociones, moral, ética que envuelve a todo ello, y allí nace la complejidad del mundo y es en ese punto donde nace la consciencia.

Muchos temerán un futuro donde se rompa la frontera del ser humano con la máquina artificial, muchos temerán la llegada de ese punto de nacimiento de la máquina consciente. Otros soñaremos con ese momento y lo desearíamos vivir con todas las fuerzas e ilusión del mundo, pues lo vemos como una cosa buena para la humanidad y no como una amenaza. Pero sea como sea y pensemos lo que pensemos, sin duda es un tema interesante para ser planteado y para debatirse.

Contacto: info@jordigarcia.eu

Acerca de Jordi G. Castillón

Técnico en Ciberseguridad e Inteligencia Artificial. Servicios para empresas e investigación.
Esta entrada fue publicada en Sin categoría y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.